Nos enojamos si nos dicen las cosas como son, porque duele. Pero si nos mienten, también nos enojamos, porque también duele. Nos alegra encontrar alguien que nos hace bien, hasta que nos hace mal, y nos ponemos mal. Y cuando logramos superarlo, volvemos a alegrarnos (
es decir, nos alegramos por dejar atrás a alguien que solía hacernos bien). Si alguien nos cela, nos alegramos porque nos gusta saber que le importamos, y a la vez, le hacemos creer que nos ofende el hecho de que no confíe en nosotros. Si alguien nos hace algo malo y se lo perdonamos, somos buenos. Si ese alguien nos hace algo malo de nuevo, y volvemos a perdonarlo, somos boludos. Si nos enojamos con alguien, nos duele lo que nos hizo.. y después, nos pone mal pensar en las cosas buenas que pasamos con esa persona, y empezamos a extrañarla.. (¿no estábamos enojados?). Si lastimamos a alguien, nos arrepentimos. Si otro nos lastima y vuelve arrepentido, lo echamos. Si reconocemos lo que hacemos mal, y pedimos perdón, nos duele cuando no nos creen. Si nos piden perdón, muchas veces nos cuesta creer que ese perdón sea sincero. Si nos parecemos mucho a alguien, nos cansamos de que se parezca a nosotros en vez de completarnos. Si nos diferenciamos mucho de alguien, terminamos peleando con la excusa de que no tenemos nada en común. Si opinamos sobre algo en lo que no estamos involucrados, creemos simplemente estar expresándonos. Si otro opina sobre algo en lo que no está involucrado, nos enojamos porque no tiene nada mejor que hacer que meterse en lo que no le incumbe.
Vivimos contradiciéndonos a nosotros mismos, inconscientemente.. Vivimos haciendo cosas sin sentido, y preocupándonos por cosas que en un tiempo desaparecerán.-By Blonda!
Tienes tooooooda la razon jajaja
ResponderEliminario en lo personal soy muuy contradictoria, extremista diria yo jajaja comienzo a acostumbrarme... por lo menos estando sola pasa menos seguido jaja buen fin!